Hace unos días me decía una amiga, “Paula, quiero ser feliz, ¿por qué es tan difícil alcanzar la felicidad? Y es un hecho sorprendente que, a pesar de estar hoy más sanos, vivir más años, estar rodeados de recursos, las personas se sienten incapaces de alcanzar la felicidad. ¿De qué depende tener felicidad? ¿Por qué hay tanta diferencia entre unas y otras personas?

Lo cierto es que todos, buscamos la felicidad, se podría decir que es una de las principales metas que nos proponemos día a día, desde la antigua Grecia hasta nuestras sociedades occidentales. Sin embargo, muchas personas posponen la felicidad. Se convencen a sí mismos de que “algún día llegará”. Se dicen que serán felices cuando acaben sus estudios, cuando consigan su primer trabajo, cuando les suban el sueldo, cuando se compren la casa, cuando se casen, en fin, la lista continúa con un largo itinerario de esperas. </