Es frecuente encontrar personas desconcertadas ante un ataque de pánico. Lo usual es no entender qué está sucediendo, generando todavía más nerviosismo e incertidumbre. Surge de esta forma una gran interés por controlar la ansiedad.

Lo cierto es que ante un ataque de ansiedad es normal sentirse así, la sintomatología es profundamente desagradable y los pensamientos catastrofistas se apoderan de la persona que lo sufre. Hay una necesidad imperiosa de controlar la ansiedad.

“No sé que me pasa, pensé que me daba un infarto”

Un ataque de ansiedad es un miedo difuso, ambiguo, vago, sin referencias de por qué está sucediendo. De ahí, la reacción que suele provocar  en la mayoría de los casos es la perplejidad, sorpresa y asombro.

El miedo a que puedan volver a sentirse o repetirse esos síntomas es inmenso y la experiencia suele ser devastadora para el día a día de quien lo sufre. Básicamente, la persona teme que vuelva a suceder un ataque de pánico.

Ahora bien, la mejor forma de controlar la ansiedad es sabiendo en qué consiste un ataque de pánico. La toma de consciencia es fundamental.

Principalmente, un ataque de pánico es un sentimiento repentino de miedo intenso que suele ir acompañada de un malestar intenso. Según la definición oficial American Psychiatric Association (APA) un ataque de pánico debe incluir al menos cuatro de estos síntomas.

  • Palpitaciones, golpeteo del corazón o aceleración de la frecuencia cardiaca.

  • Sudoración

  • Temblor o sacudidas.

  • Sensación de dificultad para respirar o de asfixia.

  • Sensación de ahogo.

  • Dolor o molestias en el tórax.

  • Náuseas o malestar abdominal.

  • Sensación de mareo, inestabilidad,  aturdimiento o desmayo.

  • Escalofríos o sensación de calor.

  • Parestesias (sensación de entumecimiento o de hormigueo)

  • Desrealización ( sensación de irrealidad) o despersonalización ( separarse de uno mismo).

  • Miedo a morir.

  • Miedo a perder el control o de volverse loco.

¿Cómo se puede controlar la ansiedad?

La primera regla de oro es que no es necesario controlar la ansiedad porque justamente es por eso, cuando los niveles de alerta de tu cuerpo se activan más y la sensación de peligro es constante y al final es la pescadilla que se muerde la cola. “A la vez que quiero controlar la ansiedad más ataque de ansiedad tengo”. 

Cuando sentimos miedo nuestro cuerpo se activa proporcionando una respuesta defensiva y haciendo que tengamos más capacidad para hacer frente a ese peligro. 

De esta manera, nuestro cerebro nos prepara para luchar o para huir. Sin embargo, al tener un ataque de ansiedad  que básicamente es un miedo irreal, todo el excedente hormonal se queda en nuestro cuerpo y de ahí la sintomatología del ataque de ansiedad.

Mi recomendación es que no intentes controlar la ansiedad, más bien, vivencia los síntomas, no te vas a morir de un ataque de ansiedad, ni vas a tener un infarto. Verás que cuando lo vivencias tu cuerpo y tu mente reaccionan de otra manera.

Ahora bien, una vez que sabes cómo reacciona tu cuerpo ante el miedo, es importante que puedas combatir la ansiedad con una planificación para superar tus miedos:

Observa tus síntomas  de pánico para qué puedas aprender cuáles son tus propias pautas de respuesta e identificar las situaciones o los desencadenaste que te hacen más vulnerable.

  • Observa tus síntomas  de pánico para qué puedas aprender cuáles son tus propias pautas de respuesta e identificar las situaciones o los desencadenaste que te hacen más vulnerable.

  • Desarrolla tus habilidades para identificar y contrarrestar los pensamientos derivados de la ansiedad.

  • Hacer frente a los desencadenantes, a las sensaciones físicas o a las situaciones que hacen que te sientas nervioso o presa del pánico.

  • Reduce la evitación y el uso de comportamientos de seguridad como pueden ser llevar la medicación a mano, ir acompañado de una persona conocida, llevar agua…

Es cierto que cada uno de estos pasos van a requerir de un inmenso esfuerzo por tu parte. Pero estas estrategias no serán útiles si sólo haces uso de ello de forma pasiva, no serán eficaces si te limitas a leerlas. Te animo a que intentes ponerlas en práctica y que poco a poco puedas normalizar tu vida.

Ocultar o reprimir la ansiedad produce, de hecho, más ansiedad. Scott Stossel

Aprende a controlar la ansiedad

 

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