¿Quién, alguna vez, no se ha encontrado con pensamientos del tipo “si yo hubiera”? “Si yo me hubiera casado con aquel novio, ahora sería más feliz”, “si yo hubiera estudiado tal cosa, ahora tendría un empleo mucho mejor” o también “si yo no hubiera hecho caso a mi familia ahora mi situación sería bien distinta.

Todos estos pensamientos se conocen con el nombre de razonamientos contrafácticos, porque van en contra de hechos que son reales, y comparan la realidad con escenarios alternativos del pasado que evidentemente no se han dado.

Suelen aparecer ante hechos que nos han causado sorpresa, es decir cuando encontramos discrepancias entre la realidad y lo que cabría esperar.

Estos pensamientos tienen consecuencias emocionales. Unas veces son positivas, “si yo hubiera viajado a aquel país, ahora estaría en el foco de la epidemia”, luego estoy contento por haber evitado el riesgo, otras son negativas “si hubiera estudiado habría t